La Asociación de Pacientes Anticoagulados y Coronarios de Málaga (APAM) es una entidad de naturaleza asociativa y sin ánimo de lucro, fundada el 29 de noviembre de 1996 por cinco personas anticoaguladas que, con gran ilusión y no pocos desvelos, decidieron unirse para mejorar la atención, los recursos y el acompañamiento dirigidos a quienes convivían con tratamientos anticoagulantes. Desde entonces, APAM ha trabajado de forma incansable para dar respuesta a las necesidades de este colectivo de pacientes.
Primeros años y avances pioneros
Uno de los primeros objetivos de la asociación fue impulsar la implantación de la Punción Digital para realizar los controles de I.N.R. en la provincia de Málaga. En apenas un año, casi todos los centros públicos habían adoptado este método, convirtiendo a la ciudad en un referente nacional (siendo el Hospital Carlos Haya pionero en su aplicación).
Este esfuerzo inicial abrió camino a un logro igualmente importante: la implantación del Sistema de Autocontrol, en el que APAM trabajó estrechamente con profesionales sanitarios y autoridades de salud. Gracias a esta labor, Málaga se convirtió en una de las primeras ciudades españolas en incorporar tanto la Punción Digital como el Autocontrol, mejorando significativamente la autonomía del paciente y la eficacia del tratamiento.
El “Proyecto Málaga”: un paso decisivo (2001)
En 2001, APAM se unió a la Delegación Provincial de Salud y a los servicios de Hematología del Hospital Carlos Haya y del Hospital Clínico para poner en marcha el “Proyecto Málaga”, una iniciativa destinada a mejorar la calidad de vida de las personas anticoaguladas.
El objetivo principal fue trasladar los controles rutinarios desde los hospitales hacia los Centros de Atención Primaria, evitando desplazamientos innecesarios y acercando la atención sanitaria al propio entorno del paciente. Este proyecto supuso un avance significativo en la accesibilidad y la eficiencia asistencial.
Ampliación del colectivo: incorporación de pacientes coronarios (2006)
Desde 2006, APAM amplió sus objetivos estatutarios para incluir también a las personas con patologías coronarias, independientemente de que requirieran o no tratamiento anticoagulante.
Esta ampliación permitió actuar sobre un colectivo más amplio y desarrollar nuevas líneas de trabajo en prevención cardiovascular, educación sanitaria, detección precoz y promoción de hábitos de vida saludables.
A través de charlas, talleres, debates, materiales informativos, campañas formativas y publicaciones propias, APAM ha contribuido a que pacientes, familiares y ciudadanía cuenten con recursos actualizados y accesibles para comprender mejor su patología y gestionar su salud de forma activa y responsable.
Compromiso actual y trabajo en red
Hoy, APAM continúa creciendo como una entidad consolidada y plenamente integrada en el tejido asociativo y sanitario.
Es miembro de la Junta Directiva de la Plataforma de Pacientes de la Fundación Española del Corazón (FEC), de la Federación Andaluza de Rehabilitación Cardíaca (FARCA) y de diversas agrupaciones locales, apostando por el trabajo en red como vía para amplificar su impacto y avanzar en la defensa de los derechos de los pacientes cardiovasculares.
Tras casi tres décadas de historia, APAM mantiene intacto su compromiso: informar, acompañar, formar y empoderar al paciente, convencida de que una persona bien informada dispone de más recursos para afrontar su enfermedad y colaborar activamente con su equipo sanitario.